Gastón tiene 34 años y trabaja como videógrafo freelance en Tucumán. Su cámara principal, sus lentes y su equipo de iluminación representan una inversión de más de u$s 8.000 acumulada durante cinco años de trabajo. Son su herramienta de trabajo, su fuente de ingresos y, en la práctica, su capital de trabajo.
En marzo del año pasado, mientras filmaba un evento al aire libre, se le cayó la cámara. El sensor quedó dañado. Reparación: u$s 1.200. Sin seguro técnico, Gastón pagó de su bolsillo, postergó tres trabajos mientras esperaba el repuesto importado, y perdió un mes de ingresos además del costo de la reparación.
No fue mala suerte extraordinaria. Fue el riesgo normal de trabajar con equipos costosos sin ninguna red de protección. Y es la situación de miles de profesionales independientes en Argentina que tienen todo su capital invertido en herramientas que no están aseguradas.
Qué es el seguro técnico y qué cubre
El seguro técnico — también llamado seguro de equipos electrónicos o seguro de maquinaria — es un producto diseñado para cubrir daños materiales a equipos, herramientas e instalaciones de trabajo. No es un seguro de hogar ni un seguro de comercio: es específico para el bien que usás para generar ingresos.
Las coberturas más comunes incluyen daño accidental — como la caída de Gastón — , cortocircuito o falla eléctrica, robo con violencia o escalo, daños por agua o humedad, y en algunos planes el robo simple. Lo que generalmente no cubre es el desgaste normal por uso, fallas por falta de mantenimiento o daños intencionales.
La cobertura puede aplicarse sobre el valor de reposición del equipo o sobre el valor de reparación, dependiendo del plan y la compañía. En Argentina, con la brecha cambiaria y el precio de los equipos importados, esa distinción es crítica — porque reponer un equipo hoy puede costar el doble de lo que costaba cuando lo compraste. Si querés entender cómo funciona esa diferencia en una póliza, este artículo sobre 8 cosas que tenés que leer en tu póliza antes de firmar te lo explica con claridad.
A quién le sirve el seguro técnico
La lista es más larga de lo que parece. El seguro técnico tiene sentido para cualquier persona o empresa cuyo ingreso dependa directamente de equipos o herramientas con valor significativo:
- Fotógrafos y videógrafos: cámaras, lentes, drones, equipos de iluminación y audio.
- Músicos y sonidistas: instrumentos, equipos de sonido, consolas, micrófonos.
- Diseñadores y editores: computadoras, monitores, tablets de diseño, discos de almacenamiento.
- Técnicos y electricistas: herramientas eléctricas, equipos de medición, compresores.
- Médicos y odontólogos: equipos de diagnóstico, sillones, aparatología clínica.
- Empresas PyME: maquinaria de producción, equipos industriales, servidores.
- Constructoras y contratistas: maquinaria vial, herramientas de obra, equipos de medición.
En criollo: si perdés o dañás ese equipo y eso te impide trabajar o te obliga a endeudarte para reponerlo, el seguro técnico es para vos.
El escenario sin seguro vs. con seguro
Volvamos a Gastón. Sin seguro técnico, el daño a su cámara le costó u$s 1.200 de bolsillo más un mes de ingresos perdidos mientras esperaba la reparación. En total, el impacto económico real superó los u$s 2.500 — contando trabajos cancelados y el costo de alquilar equipo de reemplazo para no perder un cliente importante.
Con un seguro técnico contratado sobre su equipo principal, ese mismo siniestro hubiera tenido un costo muy diferente. La compañía cubre la reparación o reposición del equipo dañado, menos la franquicia pactada. Si la franquicia era de u$s 200, Gastón hubiera pagado u$s 200 en vez de u$s 1.200. El equipo se hubiera reparado o repuesto con la indemnización. El mes de ingresos perdidos no lo recupera — pero el golpe financiero inmediato se reduce enormemente.
La prima anual de un seguro técnico sobre u$s 8.000 de equipos ronda los u$s 300 a u$s 500 dependiendo del plan y las coberturas. Menos de u$s 40 por mes para proteger el capital de trabajo que tardó cinco años en construir.
Lo que hay que definir antes de contratar
Hay tres decisiones clave antes de firmar un seguro técnico. La primera es el inventario de bienes a asegurar: no todos los equipos necesitan estar en la póliza, pero los críticos — los que si se rompen paralizan tu actividad — definitivamente sí. Hacé una lista con marca, modelo y valor de reposición actual de cada uno.
La segunda decisión es la cobertura geográfica. Algunos planes cubren los equipos solo en el domicilio declarado. Otros los cubren en cualquier lugar del país, o incluso en el exterior. Para Gastón, que trabaja en locaciones, la cobertura en cualquier lugar es indispensable. Para un médico con consultorio fijo, puede alcanzar con cobertura en el domicilio declarado.
La tercera es la franquicia. Una franquicia más baja sube la prima pero te da más tranquilidad en siniestros pequeños. Una franquicia alta baja el costo mensual pero te deja expuesto si el daño no supera ese umbral. No hay respuesta única — depende del valor de tus equipos y de tu capacidad de absorber un gasto imprevisto sin descapitalizarte. Para complementar esta protección con cobertura sobre tus ingresos si no podés trabajar, el seguro de accidentes personales para independientes es el paso natural siguiente.
Qué compañías lo ofrecen en Argentina
El seguro técnico lo ofrecen varias compañías autorizadas por la SSN en Argentina. Zurich, Sancor Seguros y Federación Patronal tienen productos en este ramo, aunque las condiciones, coberturas y precios varían considerablemente entre planes. No es un producto estandarizado como el seguro de auto obligatorio — cada póliza tiene sus propias condiciones y es importante leerlas antes de firmar.
Un productor independiente puede compararte opciones de distintas compañías y ayudarte a armar la cobertura que se ajuste a tu actividad específica. No hay una solución única para todos — el seguro técnico de un fotógrafo de eventos es diferente al de una empresa con maquinaria industrial.
Preguntas Frecuentes
El seguro técnico cubre si me roban el equipo en la calle?
Depende del plan. Algunos seguros técnicos incluyen robo en vía pública o en cualquier lugar fuera del domicilio declarado — especialmente los planes diseñados para profesionales que trabajan en locaciones. Otros solo cubren robo con violencia o escalo en el domicilio. Es uno de los puntos más importantes a verificar antes de contratar, especialmente si trabajás con equipos portátiles que llevás a distintos lugares.
Puedo asegurar equipos usados o solo equipos nuevos?
Sí, podés asegurar equipos usados. La compañía va a requerir una declaración de valor o en algunos casos una tasación para determinar el valor asegurable. Lo importante es declarar el valor de reposición actual — no el precio original de compra ni el valor contable depreciado — para que en caso de siniestro la indemnización alcance para reponer el equipo. Con la inflación y la brecha cambiaria que tenemos en Argentina, este punto es especialmente relevante para equipos importados.
El seguro técnico cubre si el equipo se rompe por uso o falla interna?
Generalmente no. El seguro técnico cubre daños accidentales externos — caídas, golpes, cortocircuitos por causas externas, robo — pero no el desgaste normal por uso ni las fallas internas por defecto de fabricación o falta de mantenimiento. Para fallas internas, lo que aplica es la garantía del fabricante o del vendedor. Si el equipo tiene menos de un año y falla por defecto, la garantía legal de la Ley de Defensa del Consumidor te protege. Pasado ese período, el seguro técnico cubre los accidentes pero no las fallas propias del equipo.
